Andalucía,🇸 (ES) donde el corazón me lleva: «va dove ti porta il cuore» decimos en Italia, que en castellano es «donde el corazón te lleve, déjate llevar.»

Y, efectivamente, fue dejándome llevar por el corazón que, en diciembre de 1985, pisé por primera vez tierra andaluza. Fue siempre llevado por mi corazón que en febrero de 1996 fui a vivir a Jaén, la ciudad del Lagarto, tierra de «aceituneros altivos».

A Jaén, dice el refrán, se entra llorando y se sale llorando.
Efectivamente, es una ciudad que oculta muy bien sus tesoros, así que cuando el viajero llega a ella cree que Jaén tiene poco que ofrecerle, y llora por primera vez; sin embargo, es una ciudad que poco a poco te entra en el corazón, y eso no sólo por tener una catedral que es una auténtica joya, un aceite de oliva exquisito, unas tapas espectaculares y unos parajes naturales únicos; te entra en el corazón por su gente, gente sencilla y de buen corazón que desde mi llegada me trató como uno más del lugar, uno más que habla con un acento un poco raro, pero nunca me sentí extranjero en la capital mundial del aceite de oliva.


Carlo, ha sido una gran suerte acompañarte en tu aventura Jaenera. Un abrazo.
La suerte ha sido mia, gracias Soco