Los amistosos gavilanes
Me acogen revoloteantes mariposas,
abriéndome el camino hacia Asís;
en ellas yo reconozco a mis ancestros
que vienen a desearme amor y paz.

Su vuelo ahuyenta mis fantasmas,
los miedos, los temores, las angustias,
donando gran fortaleza a mi alma;
con ellos a mi lado nada ya me asusta.
Como vuelo de amistosos gavilanes,
su revolotear cerca de mi rostro
es portador de paz, sin explicaciones;

así camino sin interrogar a los astros
para que hagan absurdas previsiones
sobre lo que me depara el destino.
Mis ancestros, mariposas, protegen mi camino.
Carlo De Amicis
25 de junio de 2026
