Fuera de control: estoy sentado en el salón del piso en el que vivo, en Arroyo de la Miel (Málaga), el canto de los pájaros me transmite una sensación de alegría y de paz, me atrevería a llamarla felicidad. Estoy viviendo unos días en los que me siento muy conectado conmigo mismo.
Tienes que saber que mi periodo vacaciones ha coincidido con el cierre perimetral de toda Andalucía: así que he tenido que renunciar a mis planes y quedarme aquí en Benalmádena, haciendo una vida muy tranquila (más tranquila aún desde el domingo 22 de noviembre, cuando me torcí el tobillo izquierdo haciendo senderismo y, por esta razón, tengo que guardar reposo). No imaginaba de poder disfrutar tanto de unas vacaciones dedicadas a la lectura, a la meditación, al cuidarme

Hace aproximadamente una hora, vi un reportaje muy interesante en la página web de Repubblica (uno de los principales periódicos italianos) sobre el progresivo derretimiento de los glaciares del Mont Blanc: es una de las consecuencias que tiene el cambio climático. Al verlo, me entristeció pensar en que esta situación es consecuencia de nuestro estilo de vida. Del Mont Blanc tengo unos recuerdos muy hermosos, de cuando, en el verano de 2016, tuve la oportunidad de hacer el tour du Montblanc: fue una experiencia mágica y muy intensa.
Fuera de control: así es nuestro estilo de vida; es un estilo de vida basado en el consumo y en la competitividad. Han pasado ya casi 50 años desde que el Club de Roma publicó «Los limites del Crecimiento» advirtiendo de que “Si la industrialización, la contaminación ambiental, la producción de alimentos y el agotamiento de los recursos mantienen las tendencias actuales de crecimiento de la población mundial, este planeta alcanzará los límites de su crecimiento en el curso de los próximos cien años. El resultado más probable sería un súbito e incontrolable descenso, tanto de la población como de la capacidad industrial“ (Los Límites del Crecimiento, 1972)
Los indios norteamericanos Hopi utilizan la palabra ko.yaa.nis.katsi que significa: 1. vida loca. 2. vida agitada. 3. vida desintegrándose. 4. vida fuera de balance. 5. un estado de vida que requiere otra forma de vida. Por esta razón, Koyaanisqatsi es como se titula un documental experimental del año 1982 dirigido por Godfrey Reggio. Es una película en se muestran imágenes de gran impacto visual y emocional sobre el efecto destructivo del mundo moderno en el medio ambiente. Muy buena además la banda sonora compuesta Philip Glass que. Fue una película que me impactó mucho
Efectivamente llevamos una vida fuera de control, una vida desequilibrada.
A causa de este desequilibrio, el ser humano está sufriendo y poniendo en peligro el planeta en el que vive: el clima está cambiando y las generaciones venideras tendrán que vivir en condiciones medioambientales muy precarias. Asimismo, podemos comprobar como en la sociedad liquida en la que vivimos, reina la superficialidad, la apariencia. «Tener» parece más importante que «Ser», y las personas luchan para lograr éxito en su profesión, para presumir del coche más bonito, de las vacaciones más glamurosas, de móvil más moderno, del cuerpo mejor tuneado, y (añado yo) del ataúd más lujoso.
Dice el refrán que “una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja”, pero en ello el ser (in)humano no piensa: sacrifica los reales tesoros, que son «aquellas pequeñas cosas que hacen que lloremos cuando nadie nos ve» buscando la felicidad allí donde no está. No encuentra la felicidad en lo material, y sin embargo disimula su tristeza y publica en las redes sociales fotos alegres, fotos de viajes y de fiestas, fotos de éxitos.


Apuesto tb por el Equilibrio y por el Respeto …..nada de lo material trae Felicidad , la Felicidad es un estado interno que se agranda más cuanto más Amor das. Gracias Carlo …..precioso 🙏
Gracias Ana, tienes mucha razón. Así somos y así podemos ser felices 🙂 gracias, gracias, gracias